"Trata de Blancas" corporativa

He tenido la experiencia de trabajar en dos grandes compañías multinacionales y es interesante ver cómo algunos procesos, que parecen más bien cercanos a los sectores más humildes de nuestra sociedad, también se repiten en el sector de profesionales y ejecutivos de alto nivel.

CASO 1. El año 2007 fui testigo privilegiado del traslado de los "headquarters" (casa matriz para Latinoamérica) desde Venezuela hacia Chile, si bien detrás de este movimiento se esgrimieron razones puramente estratégicas comerciales, claramente había un gran miedo hacia las políticas del gobierno de Chávez sobre empresas estado unidenses. Para la mayoría venezolana que llegó a Santiago, sin dudas que se trataban de una oportunidad única. Una ciudad tranquila, con niveles de inseguridad relativamente bajos, colegios y casas en el sector alto de la capital cubiertos por la compañía, junto obviamente a una carrera prometedora. La situación cambió radicalmente cuando durante el año 2008, el gobierno panameño en su búsqueda por atraer a grandes multinacionales otorgó franquicias tributarias francamente irrechazables, por lo que nuevamente el movimiento se haría hacia el Caribe, pero qué pasó? que probablemente por el advenimiento de la crisis financiera mundial las condiciones cambiaron. La mayoría de estos empleados vino a Chile con gastos casi completamente cubiertos, pero ahora se les ofrecían regalías para su mudanza a Ciudad de Panamá, pero en esta ciudad trabajarían como locales, es decir, pagando cada uno gastos como vivienda y colegios. La situación se tornó realmente caótica ya que la mayoría se había habituado a Chile, habían hecho una que otra inversión y ahora, cual "trata de blancas" no se les quitaban sus papeles, pero si se les cambiaban las reglas del juego por las que originalmente habían emigrado, reglas claro está, principalmente económicas.

CASO 2. Como en casi todo el mudno la crisis financiera ha golpeado con mayor o menor fuerza las economías de los países y obviamente también a las grandes compañías. En este caso, aunque paradójico, después de un año extraordinario y viviendo del anuncio de la compra de una gran compañía de tecnología, se anunciaba a todos los empleados la reducción de sus salarios, mandatoriamente donde estaba legalmente permitido y voluntariamente en países donde la legislación no lo permite (ej. Chile). Si bien la crisis ya pegaba nastante fuerte en EE.UU, en Latinoamérica aún no se avisoraba ni se tenía niguna consecuencia real, razón por la cual, para los empleados no fue fácilmente digerible.

Pasó el 2009, la compañía comprada fue integrada y los resultados corporativos, estuvieron lejos de años anteriores, aunque mucho mejores en relación a la competencia... y qué sucedió? después de un lindo e-mail anunciando nuevamente la compra de otra compañía tecnológica, sobrevino el comunicado indicando que por segundo año consecutivo los aumentos salariales serían congelados. En ese momento me pregunté qué sucedería con la gente en Chile, porque me pareció que esta vez probablemente habría más descontento. Asistí a la reunión trimestral donde se muestran los resultados de la subsidiaria y comencé a conversar con los asistentes para entender cuál era la situación...y...para mi sorpresa la verdad es que había gran conformidad, lo que se explica por un lado, porque los empleados de la compañía comprada tenían beneficios bastante mediocres, por lo que el cambio los favoreció enormemente y hoy forman un porcentaje importante de esta empresa, por otro lado, los empleados que aceptaron la rebaja de sus sueldos, recibirán un bono compensatorio por el monto aproximado de lo descontado, lo que los hacía tremendamente felices, aunque en rigor se les está dando lo que correspondía nada más. Ahora bien, me parecía que faltaba un cabo por atar y lo pude notar cuando terminó la reunión. Pude observar como la mayoría de los asistentes salían en sus autos, la mayoría, autos por sobre los USD20,000 , buena parte de la gente con que conversé también habita los sectores altos de Santiago y presumo que un porcentaje interesante de su sueldo se lo lleva un crédito hipotecario, sumao pro suspuesto a las cuotas de matrícula de los colegios.

Con este panorama en mente mi conclusión es sencilla, la trata de blancas ya no tiene en este caso a un grupo de mafiosos que quitan los pasaportes o documentos de identificación, es simplemente el trabajo por el dinero, el hacerse esclavo de un montón de elementos materiales que terminan socavando la dignidad humana, que obligan a callar a la gente cuando no quieren hacerlo, a aceptar reducciones salariales cuando concientemente saben que no hay una razón técnica ni una fórmula de cálculo para hacerlo o que hacen que un montón de empleados con "grandes carreras" tiemblen cuando una empresa les cambia las reglas del juego y no hagan más que lloriquear por los pasillos ante el infortunio de no poder seguir consumiendo a destajo.

|

Comentarios

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

Comentarios recientes

  • No hay comentarios recientes
Cerrar